dimecres, 17 de desembre de 2008

Cuida tu salud

En su epitafio indicaba: “Aquí descansa el difunto más en forma del cementerio”.
Y es que su corta vida la había dedicado al deporte, pero no al deporte viciado de la competición, ni a su primo hermano dirigido a la imagen, tampoco era el caso. Su vida era el deporte y el deporte era su vida tan sólo por su afán de superación. Esa era su motivación, poder decir cada día “citius, altius, fortius”: más rápido, más alto, más fuerte.
Aunque de siempre le había gustado el deporte, hará ahora diez otoños cuando la muerte de un amigo a causa de un ataque al corazón le hizo pensar en lo importante que es una vida saludable para favorecer la longevidad. En ese momento dejó el tabaco -que consumía de vez en cuando- y el café -pues dicen que contiene radicales libres muy malos para la salud- y acogío una dieta sana basada en vegetales, pescado azul y carnes desgrasadas. También comenzó a evitar los lacteos pues no sé dónde había leido que sólo eran básicos en la época de lactancia de los bebés, pero fuera de ese momento ya no eran necesarios para nuestro cuerpo.
Se hizo un asiduo del gimnasio al cual acudía diariamente a hacer un poco de cinta o algún otro ejercicio cardiovascular, casi nada de pesas pues sabía que no favorecían a la columna vertebral, y un mucho de piscina, a la cual le dedicaba cada día una hora de su tiempo.
Diez años después de adoptar este saludable estilo de vida, a la edad de treinta y ocho años, su poderoso corazón se paraba inexplicablemente a los diez minutos de comenzar un ejercicio de carrera en cinta a una velocidad media de trece kilómetros por hora, nada especial para alguien tan en forma como él, ni tan sólo su camiseta se había comenzado a empapar de sudor. Los médicos dijeron que su cuerpo era genéticamente una bomba de relojería, que sus hábitos saludables quizás habían evitado que su corazón se hubiese parado unos años antes, pero que lo que pasó tenía que pasar.
Al final va a ser verdad que no somos dueños de nuestro destino.

1 comentari:

horabaixa ha dit...

Hola Wambas,

Un poco atrasadas, te deseo felicidades.

Bonito post. Interesante.

Un abrazo

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