dijous, 23 d’octubre de 2008

Meghanada, el dios vampiro

Amanece en La Vega, es el momento de irme a dormir. Mi nombre es Meghanada, hijo de Raavana, el rakshasa o demonio-vampiro hijo de Brahma.
Nací hace cinco mil años y siempre he sido adorado y temido. Un semi-dios un escalón por encima del hombre en la pirámide alimenticia. Intocable hasta la llegada de los ingleses a la India, sus armas me pusieron en su punto de mira a partir del momento en que me comí un pelotón entero que se atrevió a desafiarme. Después de unos años escapando a sus ataques tuve que huir a América en un largo viaje por mar.
Llegué a Valparaiso un 17 de enero de 1919; todos los tripulantes del barco eran fieles adoradores dispuestos a servirme de alimento durante el largo viaje. Sólo dos llegaron vivos conmigo al continente. Durante años siguieron siéndome fieles hasta morir de viejos.
Desde Valparaiso, una larga travesía nos llevó hasta el Caribe llegando hasta la isla de la Dominica, exactamente a Haití. Sabía que en esa tierra llena de misterios podría pasar desapercibido más fácilmente. En Puerto Príncipe, conocí a François Duvalier, cuando este no era más que un joven doctor. Me dejó maravillado su inteligencia muy por encima de la media de los mortales. Sin que él se diera cuenta llegué a dominar su mente; Duvalier se hizo famoso por sus avances médicos en el tratamiento de las enfermedades tropicales que asolaban la isla; sin mí nunca hubiese conseguido esa fama.
Pero mi ayuda no era gratuita; una vez tuvo la fama Duvalier ambicionó el poder, y no cejó hasta llegar a lo más alto. Conseguí crear un monstruo casi tan temible como yo. Los desaparecidos durante su régimen solían acabar destrozados bajo mis mandíbulas, millares de cuerpos. En el reino de terror de Papa Doc, yo era el verdadero rey. Fueron los años dorados del vudú, la magia era la religión oficial del pais.
Las dictaduras de François Duvalier y, a su muerte en 1971, de su hijo Jean Claude, Baby Doc, fueron una época muy buena, pero a la caida de éste último en 1986 tuve que huir. Por suerte en la vecina República Dominicana había vuelto al poder Joaquín Balaguer, un buen amigo de los Duvalier; él me dio protección aunque me pidió que fuera discreto y no sembrara el terror en su pais. Me escondí tierra adentro, en esta región de La Vega, en la cual me alimento de vagabundos, prostitutas y niños huérfanos.
Me estoy planteando marchar, quizás a Europa, Londres o Barcelona, lugares donde tengo muchos fieles que aún recuerdan a mi padre Raavana. Seguro que Marte me ayudará....



divendres, 17 d’octubre de 2008

La presa


Català
Español


La porta de l'edifici estava oberta. No falla, en qualsevol carrer sempre hi ha alguna porteria que a la nit deixa la porta oberta. Entro comprovant que no hi ha ningú rondant per allà. És la una de la matinada. L'objectiu és pujar per les escales fins a l'últim pis i seure allà a esperar fins al moment oportú. Quan senti que s'obri una porta baixaré les escales fins arribar al replà on la meva futura víctima estarà esperant l'ascensor ... sense presses, perquè no olori el perill. Per aquesta raó mai amago la meva cara, això m'obliga a matar per no ser identificat. Entrarem junts a l'ascensor com dos veïns que mai s'han vist, situant-me dissimuladament al seu darrere. Quan l'ascensor es posi en marxa, trauré el meu ganivet i li tallaré la gola ... en pocs segons tot haurà acabat. Aquest edifici té cinc plantes, és fàcil arribar des del cinquè pis al segon mentre la presa surt del seu habitatge i espera l'ascensor.
Després d'esperar quinze minuts assegut, pensant com serà la peça que caci avui, sento una porta obrir-se, calculo que és en el tercer. Em poso en peus i començo a baixar els esglaons amb pas decidit però sense pressa. La primera imatge és una llarga cabellera sedosa de color negre. Déu meu!, En sentir-me arribar s'ha girat i he pogut contemplar els seus preciosos ulls blaus. És la noia més bella que mai he vist, ha de tenir uns 16 o 17 anys. On anirà a aquestes hores?. Arribo a la seva alçada just quan l'ascensor s'atura al replà. Ens diem bona nit. Ella està en millor posició per obrir la porta i me la aguanta mentre jo entro. Li agraeixo el gest amb un "gràcies" i un somriure. Em poso al costat del mirall de l’ascensor, a la seva esquena, mentre prem el botó de la planta baixa. L'ascensor es posa en marxa però la meva ment de caçador està bloquejada per la bellesa d'aquesta jove. És la primera vegada que una cosa així em passa.
Arribem tots dos vius a la planta baixa, una altra vegada ella m’aguanta la porta de l'ascensor mentre surto i jo li retorno el gest aguantant la porta de l'edifici. En sortir d'aquest, jo faig veure que em vaig cap al costat contrari que la jove, però als deu segons em dono la volta i començo a seguir-la.
No sé què estic fent, una veu interior em diu que no la puc perdre de vista, necessito absorbir la seva bellesa el màxim temps possible, com una droga que em té enganxat.
Als cinc minuts de seguir-la de lluny, veig una cosa que m’horroritza. D'una cantonada han sorgit uns braços que han subjectat a la jove i l'han arrossegat a les ombres. Ni tan sols dubto un segon, em llanço a aquestes ombres amb el meu ganivet en mà. Puc veure com un home fort està forcejant amb la pobra jove, pretén violar-la. Aprofito que ell està intentant subjectar-la contra la paret, d'esquenes a mi, per assestar-li una ganivetada al gluti, un lloc molt sensible però no letal. El desgraciat deixa anar la presa i es gira, el rictus de fúria gira cap a por en veure la bogeria en els meus ulls ... s'escapa coixejant, no el penso perseguir. Em giro cap a la noia mentre guardo dissimuladament el ganivet en la meva gavardina. Els seus ulls em miren amb sorpresa, m'ha reconegut, però no reflecteix por, tot el contrari. S'acosta cap a mi, em fa un petó a la galta ... i segueix el seu camí. Jo em quedo aturat allà al mig, seguint-la amb la mirada.
De tornada a casa, mitja hora més tard, la meva dona es desperta al ficar-me al llit.
- Avui arribes una mica més tard.
- Hem tingut una patrulla complicada. Dorm dona, t'estimo.
- I jo a tu, amor meu.
La puerta del edificio estaba abierta. No falla, en cualquier calle siempre hay alguna portería que por la noche deja la puerta abierta. Entro comprobando que no hay nadie rondando por allí. Es la una de la mañana. El objetivo es subir por la escalera hasta el último piso y sentarme allí a esperar hasta que oiga abrirse una puerta cerca. Con este método el resultado siempre es el mismo. Cuando se abra una puerta bajaré las escaleras hasta llegar al rellano en el que la presa esté esperando el ascensor...sin prisas, para que no huela el peligro. Por eso nunca escondo mi rostro, y esto me obliga a matar para no ser identificado. Entraremos juntos al ascensor como dos vecinos que nunca se han visto, colocándome yo detrás. En cuanto el ascensor se ponga en marcha, sacaré mi cuchillo y le rajaré la garganta... en pocos segundos todo habrá terminado.

Este edificio tiene 5 plantas, es fácil llegar desde el quinto al segundo mientras la presa sale de su vivienda y espera el ascensor.
Después de esperar quince minutos sentado, pensando cómo será la pieza que cace hoy, se oye una puerta abrirse, calculo que es en el tercero. Me levanto y comienzo a bajar los escalones con paso decidido pero sin prisa. La primera imagen es una larga cabellera sedosa de color negro. ¡Dios mío!, al oirme llegar se ha girado y he podido contemplar sus preciosos ojos azules. Es la joven más bella que jamás he visto, debe tener unos 16 ó 17 años. ¿Dónde irá a estas horas?. Llego a su altura justo cuando el ascensor que ella ha llamado se para en el rellano. Nos decimos buenas noches. Ella está en mejor posición para abrir la puerta y me la aguanta mientras yo entro. Le agradezco el gesto con un "gracias" y una sonrisa. Me pongo detrás de ella mientras pulsa el botón de la planta baja. El ascensor se pone en marcha pero mi mente de cazador está bloqueada por la belleza de esa joven. Es la primera vez que algo así me pasa.
Llegamos los dos vivos a la planta baja, otra vez ella me aguanta la puerta del ascensor mientras salgo y yo le devuelvo el gesto aguantando la puerta del edificio. Al salir de éste yo simulo ir hacia el lado contrario que la joven, pero a los diez segundos me doy la vuelta y comienzo a seguirla.
No sé qué estoy haciendo, una voz interior me dice que no puedo perderla de vista, necesito absorber su belleza el máximo tiempo posible, como una droga que me tiene enganchado.
A los cinco minutos de seguirla de lejos, veo algo que me horroriza. De una esquina han surgido unos brazos que han sujetado a la joven y la han arrastrado a las sombras. Ni siquiera vacilo un segundo, me lanzo a esas sombras con mi cuchillo en mano. Puedo ver como un hombre fuerte está forcejeando con la pobre joven, pretende violarla. Aprovecho que él está intentando sujetarla contra la pared, de espaldas a mí, para asestarle una cuchillada en el gluteo, una zona no letal pero muy sensible. El desgraciado suelta la presa y se gira, el rictus de furia le cambia al miedo al ver la locura en mis ojos...se escapa cojeando, no pienso perseguirle. Me giro hacia la chica mientras guardo disimuladamente el cuchillo en mi gabardina. Sus ojos me miran con sorpresa, me ha reconocido, sin embargo no refleja miedo, todo lo contrario. Se acerca hacia mí, me da un beso en la mejilla...y sigue su camino. Yo me quedo parado allí en medio siguiéndola con la mirada.
De vuelta a casa, media hora más tarde, mi mujer se despierta al meterme en la cama.
- Hoy llegas un poco más tarde.
- Hemos tenido una patrulla complicada. Duérmete mujer, te quiero.
- Y yo a tí, cariño.



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diumenge, 12 d’octubre de 2008

La teoría del colapso

¿Cuál es el problema que actualmente más le preocupa? .
Esa era la pregunta que se hacía en el programa de televisión que estaba en pantalla en ese momento. Yo estaba aburrido en casa haciendo zapping, mientras mi mujer cenaba fuera de casa con sus amigas. Me había quedado sin plan y me apetecía pasarme un rato en encefalograma plano, es decir, mirando la tele sin ver nada. Cuando vi que el programa iba de entrevistas en la calle no pude resistirme a la curiosidad morbosa que siempre me produce oír las estupideces de la gente, repitiendo como loros aquello que oyen en la tele aplicándole perlas sin sentido de su propia cosecha. El programa no me estaba decepcionando, los entrevistados se iban sucediendo y los chistes cada vez eran más divertidos:

- A mí lo que más me preocupa son los catalanes, que se quieren quedar con todo. Son peores que los judíos.

- Yo tengo mucho miedo al cambio climático, a la sequía. A ver si no me voy a poder duchar ni dos veces al día. ¡La gente derrocha el agua!

- Lo que más me preocupa es la crisis. Ahora ya no me llega ni para irme de putas.

- Uyyy, hay muchos problemas, y todo por culpa del Zapatitos, que nos lleva al desastre nacional. Es un vendido de los separatistas.

- A mí me dan mucho miedo los moros, son unos intolerantes. Habría que echarlos a todos. Sin embargo los negritos me caen bien, eso sí, que pena que güelan mal.

- Yo no sé a dónde vamos a ir a parar, si hasta los maricones pueden tener hijos. Esto antes no pasaba.

Pero cuando casi me atraganto con el vaso de leche con una pizca de brandy ( mi fórmula contra el constipado) fue cuando oí la respuesta de un personaje curioso que pasaba por allí liándose un porro:

- Yo no tengo un problema, tengo muchos...infinitos.

A lo que el entrevistador le dice:

- ¿ Y no está usted preocupado?

- ¿ Yo?, ¡qué vaaaaa!. Sigo la teoría del Colapso.

- ¿Teoría del colapso?

- Sí, es la que dice que cuando muchos te la intentan endiñar a la vez, entre ellos se molestan y ninguno consigue encularte. Como diría mi viejo, "¡Demasiadas pollas para un único agujero!" . Cuantos más problemas tienes, menos te preocupas por ellos, total, no te va de tener uno más o uno menos.

Desde luego, esa respuesta fue la más bruta y en mi opinión la más inteligente.

dimarts, 7 d’octubre de 2008

Els senyors del poder

Ens trobem a l'any 1983, New York City.
En una sala de la planta més alta d'un famós gratacels d'aquesta ciutat hi ha reunits set homes...els set homes més poderosos del món. No són dirigents de cap potència mundial, si no que són les persones que manen a aquests dirigents.
La sala on es produeix aquesta reunió és gairebé a les fosques, el fum dels havans crea una atmosfera de misteri molt propicia per a les decisions que es prendran aquest dia. Els set homes es miren els uns als altres amb cares series. Un d'ells trenca el silenci:
- Senyors, els temps actuals ens obliguen a prendre mesures per a evitar que el món caigui en el caos. L'absència de guerres i de fam, i el creixement de la prosperitat, està fent que al primer món la gent estigui oblidant-se de les seves obligacions cap a la societat. Vivim en un món cada cop més egoista, on la gent no té consciència de col·lectivitat, de país. Els Estats Units han estat els primers a comprovar aquest fet, cada cop els és més difícil incorporar als seus homes a files doncs aquests ja no volen donar la vida pel seu país. Les protestes contra la guerra del Vietnam es van fer insuportables pel govern i al final van haver d'abandonar la lluita deixant que els comunistes guanyessin la guerra. Cada cop la nostra societat occidental es fa més feble en les seves conviccions, i malgrat que sembla que la URSS aviat arribarà a un col·lapse que farà trontollar el teló d'acer, la Xina o es paisos islàmics entre altres amenaçaran en un futur molt pròxim la hegemonia de la nostra societat capitalista. Aquests paissos tenen molt clar cap a on volen anar i aprofitaran el control total que tenen sobre les seves poblacions per a competir seriosament amb nosaltres.
Hem de dissenyar noves estratègies que obliguin a la nostra societat a mantenir-se fidel al model capitalista.
- Personalment considero que hauríem de començar per tenir controlades a les masses econòmicament, cal que els deutes no els permetin pensar en viure sense treballar, cal que el desig de comprar sigui més gran que el desig de ser lliure. Per a això hem de fer que els interessos dels crèdits baixin a termes irrisoris que pràcticament obliguin a la gent a comprar en lloc d'estalviar. Més endavant aquests interessos pujaran i la gent farà el que sigui per tal de no quedar-se sense feina. A partir d'aquell moment tindrem a la gent lligada de peus i mans, els esclaus del segle XXI.
- Estic d'acord, però a més cal augmentar el sentiment patriòtic dels pobles. Penso que una altra mesura que caldria adoptar és permetre els atacs d'enemics terroristes que aterrin a la gent i aquesta acabi demanant als seus exèrcits que els protegeixin de tota amenaça. Amb aquesta excusa el poder militar podrà esclafar, sense haver de donar explicacions, a qualsevol corpuscle llibertari que es fiqui pel mig.

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A mi se m'acudeix que també podem controlar millor econòmicament la població si obrim les fronteres permetent que arribi població estrangera amb expectatives econòmiques laborals molt per sota de la població local. Aquesta mesura farà baixar els salaris en aquells treballs on hi hagi més mà d'obra.

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S'ha d'arribar a apretar a la gent però sense ofegar-la, portar-la a la submissió total evitant que caiguin en la desesperació i que aquesta pugui culminar en una revolució. Cal informar-los que l'enemic és un altre, que ve d'una altra societat molt més primitiva que ens vol sometre i portar cap al seu món primitiu.

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Si aconseguim aquests objectius, la societat del segle XXI seguirà sent fidel al nostre model capitalista, podrem continuar competint en poder contra les potències venideres.

Després d'aquestes paraules, els set homes continuaren asseguts enraonant en silenci una estona fins que es van decidir a marxar. Al dia següent van posar la seva maquinària en marxa...

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