dilluns, 29 de febrer de 2016

La mala educación


-- Papá, quiero ver Bob Esponja.
- Lo siento, pero no puedes.
- ¿Por qué, papá?
- Por que Calamardo es muy grosero hablando.
- ¿Qué es grosero?
- Maleducado.
- ¿Por qué es maleducado?
- Porque dice muchas cosas feas que una niña de cuatro años no puede escuchar. Además, ahora empiezan las noticias.
- ¡Mira, papá! Ese es Rajoy.
- ¡Sí, muy bien! Y el otro es Pedro Sánchez.
- ¿Qué pasa papá?
- Pues que Pedro Sánchez le iba a dar la mano a Rajoy y él no se la ha querido estrechar.
- ¿Eso está mal, papá?
- Muy mal, eso no se hace.
- ¿Y por qué lo ha hecho?
- Porque es tonto.
- ¿Es tonto?
- ¡No, no! Quería decir maleducado. Venga, cómete la cena.
- No quiero, papá.
- ¿Cómo que no quieres? Te has de comer las croquetas.
- Es que no me las voy a comer.
- Anda, ¿y eso por qué?
- Porque soy aforada.
- ¿Aforada?

- Sí, como la Rita Barberá.
- ¿Y eso de dónde lo has sacado?
- Del Polonia. La Rita Barberá dice que es aforada.
- ¿Y tú sabes lo que significa eso?
- Que puede hacer lo que quiera. Yo también soy aforada.

Podría haberme enfadado, podría haberme reído. Simplemente apagué la tele.


divendres, 26 de febrer de 2016

El peregrino

"En el camino aprendí
que llegar alto no es crecer,

que mirar no siempre es ver
ni que escuchar es oír

ni lamentarse sentir
ni acostumbrarse, querer...

En el camino aprendí
que estar solo no es soledad,
que cobardía no es paz
ni ser feliz, sonreír
y que peor que mentir
es silenciar la verdad."

Rafael Amor


Volvió a apoyar el cayado en el suelo. Dio un paso. Ya estaba un metro más cerca de su objetivo. Los pies le dolían como no recordaba, ni siquiera de cuando se le hinchaban tanto después de doce horas despachando clientes detrás de un mostrador. Además, en esta ocasión, su sacrificio no era remunerado, al menos económicamente. La recompensa iba a ser de otra índole. Era su ser interior el que iba a enriquecerse al conseguir superar una prueba tan dura.
El Camino le estaba ayudando a conocerse como jamás lo había hecho. Cada noche, en un hostal diferente, al meterse en el incómodo catre, sentía como el dolor le alcanzaba desde las uñas caídas de los pies hasta la coronilla quemada por el sol. Sin embargo, lejos de deprimirse, aquel dolor le ayudaba a valorar los kilómetros devorados por el día, los tragos frescos de agua bajo un Lorenzo implacable, el descanso a la sombra por la tarde y la frugal cena saboreada como si se tratara de un manjar digno de reyes. Y siempre, antes de dormirse, su último pensamiento estaba dedicado a su amigo Isidoro. "Si estuvieses aquí, viejo amigo, ¡cómo disfrutarías! Esto lo hago por ti" . Y así se dormía.

Sin darse cuenta, Miguel se había detenido. Aquella jornada con el sol y los kilómetros que ya llevaba pegados a las suelas de las botas, le estaba costando mucho más de lo normal. "Esto es lo que los ciclistas llaman una pájara" pensó. Al lado del camino vio un árbol frondoso en medio del páramo, que es lo mismo que decir en medio de la nada. Le pareció un milagro, quizás Yago le había escuchado, así que decidió no hacerle un feo al Santo. Le extrañó no tener ningún otro peregrino a la vista y pensó que quizás él había sido demasiado temerario al enfrentarse a aquel sol tan justiciero. Por la mañana se había dormido y no había podido aprovechar las primeras horas del día para caminar a la fresca. Acababa de encender un cigarrillo cuando a lo lejos, en el camino, divisó una nube de polvo que se acercaba rápidamente. Era una moto, si es que a una Harley Davidson Sportster 883 se le puede llamar así sin que los entendidos te miren mal. La conducía un motorista con un mono de cuero negro ajustado. La Harley se detuvo delante del árbol donde descansaba Miguel. Él se dio cuenta de que las curvas perfectas del piloto presagiaban que algo peligroso estaba a punto de suceder. Él se quitó el casco para convertirse en Ella, la mujer más sexy que Miguel hubiese visto nunca.

- ¿Te vas a quedar con la boca abierta toda la mañana o vas a subir a mi moto?
- ¿Estás de broma? - Miguel siempre fue muy desconfiado.
- ¿Te parece que bromeo?
- ¿Me quieres llevar a Santiago?
- A Santiago exactamente no, pero no creo que eso sea un problema para ti.
- ¿Quién eres?
- ¿Acaso importa?
- ¡Claro que importa! ¿Quién eres?
- Soy tu ángel de la guarda.
- Pues más que un ángel pareces un demonio muy malo.

Y la voz de alguien al lado de Miguel contestó "Has dado en el clavo". Él conocía aquella voz.

- ¡Isidoro! ¿Qué haces aquí?
- Yo sí que soy tu ángel de la guarda. Esta tiparraca es uno de los demonios de Satanás.
- Ha venido a tentarme, ¿no?
- Sí, suelen tentar a los peregrinos cuando estos están más débiles, pasando por momentos difíciles como tú.
- Yo no estoy pasando un momento difícil, solo estoy descansando y esperando a que el sol baje un poco.
- ¡Bien! Entonces manda a esta furcia a tomar por saco.

La chica observaba a Miguel desde la moto. Él no sabía si ella podía ver a Isidoro o no. Miguel no era creyente pero creía en poderes ocultos que arrastraban el destino de los mortales. "¡Qué cojones!", exclamó. Tiró la colilla humeante al suelo, se levantó y se dirigió hacia la moto.

- Hoy es tu día de suerte, demonio. Llévame donde te de la gana.

Isidoro protestó.

- ¿No decías que esto lo hacías por mi?
- Y esto también lo hago por ti.  Al fin y al cabo, la vida es para vivirla y las oportunidades son para aprovecharlas. ¡Venga, guapa, vamos!

Miguel se agarró bien fuerte a aquellas caderas perfectas. La chica se ajustó el casco y arrancó sobre la rueda trasera dejando una estela de fuego en el Camino. En medio de aquel estruendo, Miguel pudo escuchar la voz de Isidoro exclamando "¡Menudo canalla!, y soltar después una carcajada que seguro que fue oída por los demonios del cielo y los ángeles del infierno.

Quizás solo sea un sueño, quizás de pronto se despierte a la sombra del árbol, o quizás no despierte nunca, pero dejadle que mientras tanto lo viva.

dimecres, 10 de febrer de 2016

Una loca historia de política española ( CENSURADO)


El día que Pedro Sánchez tomó posesión de su nuevo cargo como presidente del gobierno español se desencadenó el apocalipsis. Los pocos analistas considerados neutrales que sobrevivieron a la catástrofe, años más tarde asegurarían que la culpa había sido de Ciudadanos. Estos habrían propiciado el pacto entre PP, PSOE y ellos mismos para que el nuevo presidente del país fuera el candidato socialista. Ciudadanos rompía así su juramento sagrado de jamás apoyar un gobierno de ******** y de ese modo habrían abierto un agujero del tamaño de un botón en el espacio-tiempo. Sin embargo esta teoría pseudo-científica jamás se llegó a demostrar, como no se pudo demostrar que la infanta Cristina fuese ********. Ni tampoco se llegó a probar que el PP hubiera eliminado todas las pruebas que confirmaban que todo el partido estaba al tanto de los *********** de Bárcenas y por lo tanto todos, incluso la inmaculada Rita Barberá, eran ********. Como anécdota apuntar que todos aquellos presuntos ******** salvaron la vida en aquel momento terrorífico, lo que según algunos confirmó que Dios era justo, aunque otros discreparan por completo afirmando que, o Dios no ****** o, en caso contrario, era un autentico ******. 
Fuera como fuese, el caso es que el apocalipsis azotó la península entera tras llover de la nada millares de bombas por todo el territorio, que destruyeron hasta los cimientos ciudades y pueblos, comisarías, iglesias y colegios. Los de siempre clamaron que el culpable había sido ***, los xenófobos dijeron que ISIS, los periodistas del Mundo y ABC dijeron que era cosa de independentistas, a pesar de que las bombas habían caído también en sus propias regiones. Nadie se ponía de acuerdo. Hasta que de nuevo medió Ciudadanos en el conflicto y al final todos los que tenían algo que decir, aunque fuera mentira, aprobaron que ***, ISIS e independentistas eran el mismo perro pulgoso con distinto collar. La venganza fue terrible. El expresidente del gobierno ****** ********, que ya tenía experiencia en el tema, cooperó en la creación de un grupo ******** que comenzó el ************* de los indeseables. A estos se les reconocía fácilmente por sus señas de identidad: vestir chilaba, llevar pañuelo, txapela o barretina en la cabeza, hablar con un acento similar al de Buenafuente, Otegi o Zidane, ir al campo de fútbol a animar el Barça o el Athletic, no morirse de risa viendo Ocho Apellidos...la que sea. Había infinitas formas de descubrirlos. También el gobierno acabó decretando que se ********** también a los que no iban a misa que, si no eran indeseables terroristas, sí eran chavistas, otro tipo de indeseables que era mejor borrar del mapa. La ******** llegó también a muchos socialistas y votantes de Ciudadanos que no habían captado a tiempo de qué iba todo aquello y discrepaban de las decisiones oficiales de sus partidos.  En la nueva España unida no había sitio para disidentes fraccionarios. En los tiempos difíciles todos deben remar juntos por el bien de la nación. 
Después de un año desde el comienzo de la "******** *****", el gobierno, que ahora encabezaba otro dirigente del PSOE con más agallas que no el pusilánime de Pedro Sánchez, afirmó que la medida había sido un éxito rotundo, y que era el momento de realizar unas nuevas elecciones para consolidar la nueva democracia española.En esas nuevas elecciones PP, PSOE y Ciudadanos se presentarían en coalición bajo el nombre de Partido por la Democracia y el Trabajo (PDT) encabezados por Joaquín Sabina, o lo que quedaba de él después de ser nuevamente lobotomizado, esta vez en los sótanos ubicados bajo la calle Génova tras  ser secuestrado una noche que volvía de copas con Alberto Boadella. O eso se rumoreaba al comprobar que tras su desaparición aquella noche, había reaparecido inconsciente en un parking del barrio de Salamanca vestido de traje y corbata. A partir de ese momento Sabina encabezó el movimiento por la liberación de España que acabó siendo el brazo civil del PDT.
Y tras cuatro años de gobierno de Sabina y su PDT con mayoría absoluta, nadie duda de que ellos han traído la felicidad a nuestra sociedad, al menos no dudan abiertamente, claro. Atrás quedaron los días cuando las fuerzas hostiles a la nación dividían la sociedad.  

diumenge, 7 de febrer de 2016

La misteriosa desaparició del regal de la Mireia

AmparoMax! Necessito la vostra ajuda!
- Hola Laia! Què passa?
- Avui és l'aniversari de la Mireia i hem tingut un problema.
- Quin problema?
- Doncs que el seu fill, el Nil, li havia preparat un regal però ara no sap on està. S'ha perdut! I com el Nil està molt trist, la Mireia també.
- Ai pobres! Però com podem ajudar? No sabem on buscar!
- Us he trucat per què tinc la intuïció de què el caçador de llàgrimes és al darrere d'aquest assumpte.
-
 De debò?
- Sí, i crec que sé com guanyar-li. Però necessitaré que porteu una cosa...

L'Amparo i el Max van confirmar que tenien "aquella cosa" i van arribar en un tres i no res a la casa de la Mireia. Els va obrir la porta ella mateixa plorant.

- Qui sou vosaltres dos?
- Som amics de la Laia. Tu ets la Mireia, oi? La Laia ens ha parlat molt de tu. Sembla que encara no heu trobat el regal del Nil, oi?
- No i no ho entenc. Si estava aquí i ningú s'ho ha portat.
- Potser sí que algú s'ho ha portat - va dir la Laia des del darrere - Hola amics, gràcies per vindre tan de pressa!
- De res, maca! Tens alguna idea? De debò penses que el caçador de llàgrimes és al darrere del robatori?
- I tant! Ningú ha sortit d'aquí en tota l'estona que portem de festa. Segur que el caçador de llàgrimes ho ha agafat i ho ha amagat entre les ombres. Però ja sé com podem fer per a fer-li fugir.
- Qui és el caçador de llàgrimes? - va preguntar la Mireia.
- No has sentit mai la seva història? És una ombra que s'alimenta de les llàgrimes de les persones. Provoca desgràcies per a entristir-nos i fer-nos plorar.
- Però, si es tracta d'una ombra, no se li podrà guanyar!
- Jo crec que sí! Heu portat les disfresses Amparo?
- Aquí les tenim!
- Doncs a què esperem per a disfressar-nos? Oi que és Carnestoltes? I tú també Mireia.

La Mireia no tenia cor per a disfressar-se però al final la van convèncer. Tots quatre es van vestir de pallasso i, fins i tot, també a la Neska la van pintar una miqueta, malgrat que va deixar palés que a ella no li feia cap gràcia. Quan es van presentar tots ells al saló, els altres convidats, que no s'havien assabentat del que s'estava tramant, van deixar escapar un "Ohhhhh" d'admiració. Semblava que hagués arribat el circ a ca la Mireia. El Nil va deixar de plorar de sobte, i quan els quatre pallassos - cinc si comptem la Neska - va començar a fer bromes i cabrioles, el petit se'n va oblidar de la seva tristesa i rigué com mai havia rigut. Tots els presents reien molt!

- Ara heu d'obrir persianes i cortines per a expulsar totes les ombres de la casa. - va dir la Laia.

Li van fer cas, i... a què no sabeu que es va trobar la Mireia amagat tras la darrera cortina? Sí! El seu regal! Ningú sabia com podia haver arribat fins allà. Bé, ningú ningú... La Laia sí que ho sabia.

A la Mireia li va fer molta alegria recuperar el seu regal, i pel Nil va ser una festa perfecta: regals i pallassos. Què més podien desitjar?

- Quedeu convidats pel proper aniversari! - va dir la Mireia a l'Amparo i al Max. - Moltes gràcies per la vostra ajuda!
- Ha estat la Laia la que desemmascarat al culpable del robatori.
- Ara la Mireia ja sap que ha de fer si les coses no surten bé. La tristesa es combat millor amb somriures que no pas amb llàgrimes. Feliç aniversari Mireia!
- Feliç aniversari! - van exclamar tots. 


divendres, 5 de febrer de 2016

Carmín

Había una vez una familia humilde y sencilla. Cuando los cuatro hijos de esta familia fueron suficientemente mayores, el padre les regaló unas semillas para que las plantasen en el pequeño jardín que tenían delante de casa. El hermano más pequeño observó cómo nacían y comenzaban a crecer las primeras flores, plantadas por la primogénita, la primera en emanciparse. Disfrutó participando de los cuidados que las flores requerían a diario. Poco a poco, el resto de hermanos también dejaron sus semillas en el jardín y él comenzó a verlas florecer. Sin embargo, a él también le llegó la hora de la emancipación. Antes de abandonar la casa familiar, plantó su propia semilla que con el tiempo florecería.
Mientras esperaba el momento de que aquella flor naciera, inconscientemente se despreocupó del cuidado del jardín que entre él y sus hermanos habían plantado. Cuando visitaba la casa de sus padres no tenía mucho tiempo para contemplarlo, siempre iba con prisas por culpa de las rutinas diarias. Sin embargo, lejos de aquel jardín se acordaba a diario de las flores a las que había visto crecer y de las otras que comenzaban a florecer cuando él marchó.
Un día volvió a la casa familiar decidido a dedicarle unos minutos a aquel jardín. Se quedó muy sorprendido por como había cambiado. La flor que él había plantado aún era pequeña pero muy bonita. La mayor, que había plantado su hermana, se había convertido en una planta maravillosa con una flor muy vistosa y otra a punto de nacer en su tallo. Pero había una flor en aquel jardín que le maravilló como ninguna, y eso que todas eran preciosas. Aquella flor había crecido más que las otras; se trataba de una rosa de color rojo intenso, puro carmín. Era la segunda flor del segundo hermano. Olió su aroma tan fresco e intenso. Lamentó haberse perdido toda su vida, no haberle ayudado a crecer, no secarle las lágrimas que jamás compartieron, de no haberle cuidado en los momentos complicados, de apenas haber reído juntos ni guardarse los secretos mutuamente. Lamentó sentir que aquella flor no era parte de él. Carmín había salido adelante sin su ayuda y él siempre tendría esa espina clavada en su corazón. Pero ya era tarde para tantas lamentaciones. Se había perdido la parte más importante en la vida de aquella flor, pero aún podía ayudarle a mantenerse tan bonita y fresca. Se prometió a sí mismo preocuparse mucho más por ella y por el resto de flores de aquel jardín que era el de su familia, que era el suyo propio.

dilluns, 1 de febrer de 2016

Podéis quedaros el pañuelo

Querido amigo Alonso
Os escribo esta carta tras llegar hasta mis oídos por diversas voces que vuestra merced goza finalmente de una nueva vida mucho más plena y menos torturada por las piedras que diariamente el destino coloca bajo nuestros pies.
Confío en que lejanos hayan quedado los tiempos en que solicitabais mi humilde ayuda para combatir juntos los molinos que hallabais en vuestro camino por la vida. Imagino que al final habréis comprendido que la fortuna da más vueltas que las aspas de aquellos falsos gigantes, y lo que ayer eran derrotas y más derrotas, ahora son victorias que seguramente compartiréis con vuestra bien hallada señora Dulcinea.
No quepo en mi de alegría por vos, aunque quede remanente en mi corazón una pequeña astilla: la que ha clavado vuestra merced al desterrar de su memoria a mi persona en estos momentos de gloria. Además, lenguas viperinas rebosantes de veneno han puesto en mi conocimiento que vuestras venturas las compartís con otras gentes que apenas sufrieron con vuestra señoría aquellos tiempos sombríos. A mi memoria vienen decenas de madrugadas en vuestra compañía, siendo los oídos que escuchaban vuestras penurias,  compartiendo con vos el pañuelo para que secarais vuestras lágrimas, y tratando de consolar con palabras de ánimo a vuestra desconsolada merced. Lejos han quedado, gracias a Dios, aquellos tiempos. Mas duele contemplar como en los momentos dulces, vuestra merced ha olvidado a un servidor alejándolo de su compañía. Seguramente vuestro inconsciente sea incapaz de desasociar mi persona de los recuerdos aciagos y lo más cómodo para vuestra merced sea ligarlos todos al mismo hatillo y lanzarnos juntos por el vertedero del olvido.
Aún así, sepa vuestra merced que siempre tendré un buen recuerdo de vuestra persona y que siempre estaré a vuestra disposición. Eso sí, le hago un último ruego: como el mal siempre va y viene, confío en que la próxima vez que tenga que descargarse a gusto de sus penurias, lo haga sobre otro pardillo. Por cierto, podéis quedaros el pañuelo.
Que Dios os guíe por el buen camino a vos y a vuestra familia.

 Vuestro escudero y amigo

Sancho

Licencia de Autor