divendres, 3 de febrer de 2017

Un cuatro de febrero

Domingo, 4 de febrero del 2018

Ocho y media de la mañana. La familia duerme y yo me dispongo a coger la bici y hacer un poco de deporte. Sin embargo algo ronda por mi cabeza sin que consiga descubrir qué es. Intuyo que es importante y eso me pone más nervioso.
Conecto la televisión mientras desayuno. Estaba tan absorto en mis pensamientos, intentando recordar, que no me he dado cuenta de que en vez de cereales he puesto garbanzos en la leche. Me río de mi mismo.
La noticia me pilla a media carcajada, me quedo con la boca abierta mientras escucho atentamente a la presentadora de televisión:

- Hoy es un día que quedará escrito con letras de oro en la Historia de la Humanidad. Hoy por fin podemos decir que el cáncer ha dejado de ser una enfermedad mortal.

Y entonces lo recuerdo."Un cuatro de febrero". ¿Cómo pude olvidarlo? ¡Y qué contrariedad! ¡Un libro benéfico que el mismo día que se publica ya no es necesario! El trabajo de dos años se ha ido al garete. Y yo no puedo ser más feliz. 

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