dimecres, 24 de setembre de 2008

Meeting Cyndi Lauper

¡No aprendo!, mira que me ha dejado veces tirado y no aprendo. Llevo una hora esperando en el pub y otra vez Luis me ha dejado plantado. Es lo que suele pasar cuando tienes un amigo impresentable y que además odia el móvil porque, según él dice que otros dicen, genera radiaciones cancerígenas. Al final él evita esas radiaciones cancerígenas mientras otros nos ponemos mal del estómago por los nervios que conlleva esperar y esperar sabiendo que no va a venir nadie. En fin, me acabaré la cerveza y me volveré a casa, aún me tomaré otra birra mientras veo alguna peli en la tele.
¡Espera!, con un poco de suerte aún volveré a casa acompañado. A un par de metros de distancia en la misma barra está sentada una pelirroja a la que he pillado mirándome de reojo...me ha sonreído al verse cazada. Es mayor, pasa los cuarenta, diría que incluso los cincuenta, pero no está nada mal, aunque vistiendo es un auténtico desastre, me recuerda a una cantante de los ochenta...¿cómo se llamaba?, Cyndi Lauper, aquella chica que perdió la batalla de la fama con Madonna. El parecido es increible, aunque esta chica se ve mucho más mayor, pero bueno, por edad podría ser ella.
Se acercan un par de tipos a la barra, muy maqueados ellos, con su jersey a la espalda y las Ray-Ban en el pelo; son los típicos a los que no gusta pasar inadvertidos. Se colocan en la barra entre la chica y yo.

  • ¡Eh, amigo!, dos RedBull con Jack Daniels.
Mientras esperan al camarero, uno de ellos se fija descaradamente en la mujer.

  • ¡Oye!, tu cara me suena...¿tú no eres aquella cantante americana que se parecía tanto a Madonna?

La cara de la mujer pasa de la indiferencia al cabreo tan pronto como el pijo acaba su frase. Antes que se de cuenta, éste recibe una lluvia de hielos y alcohol provenientes del vaso de la mujer.

  • ¡Será hija de “p...”!, ¡la muy cabr”....”!, ¡estás loca tía!
El pijo no deja de vociferar a la mujer mientras su amigo lo aguanta y lo empuja fuera de la barra para no buscarse más problemas y mientras ella los mira con una sonrisa traviesa. Se da cuenta que la estoy observando y se me queda mirando de reojo.

  • Camarero, por favor, póngale otra copa de lo mismo a la señorita, pago yo.

  • Gracias

  • No se puede decir cada día que has invitado a una copa a una estrella del pop. ¿Por qué has tirado tu copa a ese gilipollas?

  • Es algo que puede conmigo, no soporto que me comparen con esa zorra italiana.

  • ¿Tan mal te cae Madonna?

  • ¿Tú qué crees?, yo me anticipé a ella y después de más de veinte años la gente me ve como una copia suya.

  • Tampoco te puedes quejar, has tenido tus éxitos y además reconocidos con premios musicales y cinematográficos. El mundo entero conoce tus canciones.

  • Pero el mundo entero me conoce como la copia de Madonna, no a ella como la copia de Cyndi Lauper. La premian con una originalidad que no se corresponde con la realidad. Yo soy la original y no ella.
Tal como iba escupiendo estas palabras de rencor, en mi interior iba creciendo un sentimiento de pena por ella; era incapaz de ver más allá de su odio hacia aquella que le había quitado protagonismo, sin pensar que debía estar orgullosa de su carrera. Ella no quería ser la mejor actriz secundaria, quería ser la mejor actriz principal, la estrella. Ese rencor le transformaba la cara, envejecía por momentos y recuperaba la edad que realmente tenía, no dejando ni rastro de aquel rostro casi infantil, de niña traviesa con el pelo teñido de colores rechinantes.


  • ¿Te gustaría irte a la cama con la versión mala de Madonna?

No le contesto. Ella me coge de la mano y nos vamos sin que yo pueda apurar mi cerveza, algo que para mí es un ritual, y ella deja la copa a la que le he invitado prácticamente sin tocar.
Me lleva a su hotel, nada más entrar se dirige a la cadena HI-FI y comienza a sonar una canción suya, no la conozco, la verdad es que mis conocimientos respecto sus grandes éxitos se quedaron en los Goonies y Time after Time, una de mis canciones favoritas.
Mientras hacemos el amor no dejan de sonar sus canciones, me siento como dentro de una película. En una de estas canciones de repente suena un despertador, este sonido me hace salir del sueño y despertar de vuelta en mi cama. Ya me parecía extraño no haber apurado mi cerveza antes de irme. Me pregunto si en realidad ella estará tan obsesionada por no ser reconocida como la mejor. Me pregunto cuanta gente será incapaz de vivir su vida y disfrutar de sus logros por culpa de la envidia.

8 comentaris:

M.TeReSa ha dit...

jajajaja. bon diaaaa !!!! si, la enveja es mala consellera es millor evitarla i gaudir del que tens sigui merescut o no, sigui just o no, el que esta fet ja no es pot canviar en molts casos, aoxo que es millor adaptarse.
Anim!!!!
petonsssssssss.

Wambas ha dit...

Sí, M.T., el millor és adaptar-se al que tens, però hi ha moltíssima gent que no és capaç de viure pensant només en lo seu, sino que li cal comparar-se amb la resta, i sempre hi haurà algú que tú pensis que està millor que tú (malgrat que potser la realitat pot ser ben diferent), per lo que són gent infeliç, conec uns quants casos.
Espero que aquest post t'hagi tret la mala sensació de l'anterior.
Una abraçada

Miguel Emele ha dit...

Hola, Wambas. Sorprendente lo fácil que es ligar cuando el protagonista es el guionista, ja,ja. Las comparaciones son odiosas, lo mejor es que cada cual viva su propia vida y no la de otro. Los que triunfan, están ahí para dar un ejemplo no para ser envidiados o comparados. Saludos.

Wambas ha dit...

Vaya, noto un cierto tono sarcástico en tu frase "Sorprendente lo fácil que es ligar cuando el protagonista es el guionista", jejeje, el caso es que la historia es mía y me la monto como quiero (de buen rollito claro está).
No creo que los que triunfan estén ahí para dar un ejemplo, digamos que están porque están, sea suerte, inteligencia, sacrificio, empecinamiento,... Y de todos modos ser un triunfador tampoco te immuniza de los problemas, a veces es peor, me baso en la teoría de "Todo lo que sube baja".
Pero es mi opinión.
Saludos y gracias

julio ha dit...

Nunca he escuchado a Cyndi Lauper lamentarse de sus logros ni hablar bien o mal de madonna, a menos que se lo pregunten,porque dicha comparación obviamente siempre fue creada por los medios,los periodistas, ni a ella ni a sus fans vemos como un mérito verla comparada con Madonna, es como comparar a Rocio Durcal con Ana Torroja o a thalia con Aretha Franklin, todas son buenas! PERO DISTINTAS!!! es divertido el relato del autor pero nada mas alejado de la realidad y nada mas cercano a sus fantasías y morbo...Saludos!

Wambas ha dit...

Hola Julio, gracias por tu comentario. Te daré la razón en una cosa: el relato es completamente fantasioso, pero aquí te envío algunas urls que, podrás creer o no creer, yo ahí no entro, pero desde luego no puedes decir que no ha existido ese paralelismo que se ha hecho entre las dos cantantes. Si Cindy está celosa de Madonna, pues no tengo ni idea, por eso lo he metido todo dentro de un sueño, pero decir que es como comparar Rocío Durcal con Ana Torroja, o Thalia con Aretha...perdona que no esté nada de acuerdo, sobretodo con sus inicios en los ochenta, después Madonna fue cambiando de estilo más que de peinado. Pero bueno, te guste o no, esa comparación siempre ha existido (y le guste o no a Cindy). Por cierto, yo siempre he sido más de Cindy que de Madonna, aunque no lo parezca.

Saludos

http://www.publispain.com/foros/viewtopic.php?t=9818

http://www.lyricsfreak.com/c/cyndi+lauper/madonna+whore_10074720.html

FEBE ha dit...

Buena historia,tienes mucha imaginación jajaja, la verdad es que las comparaciones son siempre odiosas, pero para ser realista es cierto que no se podía evitar el compararlas.

Wambas ha dit...

Gracias Febe. Ambas cantantes siempre han sido comparadas. También es verdad que muchas veces son los periodistas los que crean estas comparaciones, y los artistas se ven metidos en la discusión sin quererlo. Un abrazo

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