dimarts, 8 de març de 2016

Diferencias

- ¡Pero qué es esto! ¡Bombones y cava! ¿Qué celebramos, Javi?
- ¡Pues que voy a ser padre!
- ¡Hombre, felicidades! ¿Y para cuándo lo esperáis?
- Emma sale de cuentas a mediados de julio.
- ¡Joder, con toda la calor!
- ¡Bah, Javi tú ni caso! Mejor así que el bebé no pillará resfriados.
- Eso depende, porque con los aires acondicionados aún es peor que en invierno.
- Julián, tu siempre tan positivo.
- ¿No me digas que no tengo razón, Claudia?
- No, no la tienes.
- Soy tu jefe, siempre tengo razón.
- Menos cuando no la tienes, bobo.
- ¡Menudas confianzas, jajaja! Venga Javi, abre el cava.
- Yo paso de cava. Pero no diré que no a los bombones.
- ¿No quieres cava, Claudia? Si he comprado el que te gusta.
- Gracias, guapo. Pero hoy no me apetece.
- ¿Te encuentras mal?
- Bueno, un poco.
- Pues mira que hoy te veía más reluciente que otros días, más contenta, como si....
- ¿Cómo si qué? Acaba Javi.
- Como si tú también estuvieras embarazada.
- Pues mira, no lo quería decir aún pero yo también tengo una sorpresa.
- ¿Estás embarazada?
- Sí, Julián.
- Me alegro.
- Joder, con esa cara que pones no lo parece.
- No, no. De verdad que me alegro, solo que…
- ¿Qué problema tienes? Con Javi no has puesto ninguna pega, al contrario.
- Es diferente.
- ¿Por qué? ¿Porque soy mujer y voy a estar de baja?
- Claudia, no te pongas así. Es lógico que me preocupe, podrías estar unos cuantos meses de baja.
- ¿Podría? ¿Qué quieres decir con "podría"?
- Pues que voy a tener que valorar si puedo afrontar una baja tan larga.
- ¿Te tengo que recordar que Javi el año pasado se rompió el brazo jugando al futbol y estuvo cuatro meses de baja? Pues es lo mismo solo que esta baja es para traer un bebé al mundo.
- Como te he dicho, es diferente. Javi, cuando se recuperó,  se olvidó del problema con su brazo. Sin embargo tú tendrás los problemas del embarazo, la baja maternal, los problemas posteriores que conlleva cualquier criatura.
- ¿Pero de qué hablas? ¿A qué le llamas problemas? Joder Julián, estamos hablando de un embarazo, ¡voy a ser madre!
- ¡Y me alegro, de verdad! ¡Pero has de entender que para mí es todo un follón! Es un negocio pequeño y ya sabes, no podemos sustituir a nuestros empleados tan fácilmente, y menos a alguien tan importante como tú.
- ¿Ah, sí? ¿Tan importante soy? En ese caso dime por qué no me has subido el sueldo en los diez años que llevo en esta empresa.
- Sabes que no puedo.
- Pues bien que se lo subiste un par de veces a Javi.
- Claudia, me lo subió porque estaba negociado en mi contrato.
- Javi, no discuto que tus aumentos fuesen merecidos. Pero igual que ha habido dinero para subirte a ti el sueldo, creo que yo también merecía alguna que otra subida de sueldo, ¿no, Julián?
- Claudia, por favor, ahora no es el momento.
- ¿Por qué no es el momento?
- Porque ahora mismo estoy muy preocupado por lo de tu embarazo. Me pones en un importante compromiso.
- ¿Estás pensando en despedirme? ¿Embarazada?
- No, no. Tengo que hacer cuentas de todos modos.
- ¿Sabes qué? Ahora sí quiero una copa de cava. Sírveme Javi, por favor.
- Claudia, no creo que...
- ¡Te digo que me pongas cava, joder!
- ¿No prefieres bombones? En tu estado es lo mejor.
- ¿En mi estado de qué? ¿Embarazada? ¿Histérica? ¿Loca? ¿En cuál de esos  tópicos femeninos me vas a clasificar?
- Ponle cava, Javi.
- De acuerdo.
- ¡Por fin! ¡A la mierda con todo! ¡De un trago!
- Claudia, ¿qué haces?
- Pues ahora que he tomado el cava, como querías, me pongo el abrigo y me largo. Ya me mandarás el finiquito a casa. ¡Hasta nunca!
- ¿Y ahora qué vas a hacer, Julián?
- ¿Qué quieres que haga? Buscar una chica joven, ambiciosa y que tenga alergia a los niños. Que al menos esté unos cuantos años sin fastidiar.
- Hombre, no te pases. Tienen todo el derecho a ser madres.
- ¿Sí? Pues que se hagan funcionarias. Bastante hago con contratar mujeres.

"Pagándoles la mitad que a mí", pensó Javi, sin atreverse a decirlo en voz alta por si las moscas. 

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