dimarts, 15 de març de 2011

Sueños de un mundo mejor (3) (Escrito por Wambas)

¿Qué quieres que te regale para tu cumpleaños? - ella me preguntó
Y yo no supe qué contestar. Tengo todo lo que necesito, pensé, y en un acto reflejo mi boca respondió por mí.
Un mundo mejor – dijo
Ojalá te pudiera regalar eso – argumentó ella, esbozando una sonrisa lacónica.
Esa noche me costó mucho dormirme, pensando lo agradable que sería la vida si el mundo fuera mejor.
Pero durante la madrugada algo cambió pues, al levantarme, las cosas habían cambiado.
El cambio se hizo evidente al poner las noticias en la televisión. El periodista habitual no hablaba de las noticias trágicas de siempre, todo lo contrario; el hombre daba consejos a la audiencia de cómo aprovechar mejor ese día:
- Saca media hora de tu tiempo para hacer un poco de deporte, hoy hace un día fantástico para correr un poco.
- Hoy en los mercados podrás encontrar verduras y pescados a mejor precio. Sin embargo la carne ha subido. Por lo tanto aprovecha para hacerte una buena ensalada acompañada de un buen pescado a la plancha de segundo. No olvides comprar fruta, las fresas esta semana están deliciosas y a buen precio.
- No olvides que esta noche es la fiesta de San Agapito, te aconsejamos que busques en nuestra web las localidades donde se celebra y te animes a disfrutarla.
Esta forma de enfocar las noticias me pareció muy sorprendente, ¿dónde habían dejado las noticias pesimistas y tristes del día a día? ¿qué había sido de la guerra civil de aquel pais africano? ¿y del brote de racismo que había llevado a enfretamientos en aquel barrio de París? Para bien o para mal, el noticiario las había ignorado.
Salí a la calle y allí me llevé la segunda sorpresa, y alguna más. Para empezar, nada más salir a la calle, comenzaron a saludarme todos los vecinos del barrio con los que me iba encontrando. Gente que conocía de vista pero que nunca cruzaba una palabra conmigo, me daba los buenos días como si fuéramos verdaderos conocidos. La verdad es que realmente nos conocíamos, de vista. Para mí fue una agradable sorpresa ese comportamiento. Siempre he pensado que darse los buenos días es una buena forma de comenzar el día, es un deseo de optimismo que puede ayudar a cargar las pilas de energía positiva.
Continué circulando sin poder dejar de observar detalles nuevos para mí. En plena calle, una mujer de rasgos asiáticos de un todo a cien observaba alegremente como su niño, de unos tres años, jugaba en los brazos de la dueña de la peluquería de al lado. Me quedé tan emocionado con esa imagen de convivencia que un poco más y atropello con mi bicicleta a un peatón que estaba cruzando ese momento el carril bici, también despistado.
- Perdona, no te había visto.
- Tranquilo, también es culpa mía.
Ambos mostramos una sonrisa de disculpa y seguimos nuestro camino. Un ejemplo de respeto entre personas; todos nos equivocamos y saber reconocer los errores no ha de ser un esfuerzo para nosotros.
Pero aquí no acababa todo. Al llegar a cualquier semáforo, todo el mundo los respetaba, ninguna moto se adelantaba, ningún peatón o bicicleta se lo saltaba, y finalmente, ningún coche aceleraba para saltárselo en el último momento. El tráfico era respetado y circulaba en armonía, de forma ordenada. Otra vez reflexioné, esta vez sobre la cantidad de vidas rotas que se podrían evitar si la gente fuese consciente en todo momento de la responsabilidad que conlleva conducir un vehículo.
Y al llegar al aparcamiento de bicicletas, me di cuenta que ninguna de las bicicletas vecinas tenía puesto candado alguno. Era sorprendente, yo no sabía que hacer....
Esa disyuntiva entre si poner candado o no a la bicicleta me despertó. Todo era un sueño, un agradable sueño que al desvanecerse te deja una sensación agridulce de vuelta a la realidad. Sería tan fácil comenzar a hacer un mundo mejor, sin necesidad de grandes medidas; sólo depende de nosotros, de entender qué somos, aceptarnos y a partir de ahí comportarnos con la humildad que debería tener todo aquel que sabe que no es eterno y que debe esforzarse por construir un mundo mejor para todos, no sólo para uno mismo.

(Wambas)

3 comentaris:

Bulnes ha dit...

Como mi página de facebook está medio loca te hago el comentario por aquí. Cierto, mejorar el mundo no depende de grandes cosas sino de pequeños detalles. Por ahora es sólo un sueño, pero tal vez no siempre sea así. Yo, al menos, me resisto a creer que el banco de la esperanza esté en quiebra.

Wambas ha dit...

El día que el banco de la esperanza esté en quiebra...la esperanza no se puede perder, eso sólo puede pasar llegado el final.
Un beso y gracias, Bulnes

Anònim ha dit...

pues yo cada dia veo un mundo más egoista... retrocedemos, no avanzamos.

BUENOS DÍAS!!! de parte de una persona a la que cada día cuesta más ser idealista ;)

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