dissabte, 5 de juny de 2010

Despertar


Al alba
se levantan tus divinos párpados
y dos hermosos soles verdes
iluminan mis facciones humanas.
Su belleza me deslumbra y me extasia
mientras percibo el calor de la mañana
que depositas sobre mis aún frescos labios;
tu cálido aliento pone mi corazón en marcha.
He vuelto a la vida
después de un profundo sueño,
acunado por la calma y los arrullos
de tu respiración y tus latidos,
y he descubierto, junto a mi costado,
toda la belleza del Universo
concentrada en tu dulce rostro
y todo el amor universal
en tus manos y en tus labios.
Soy un hombre afortunado:
esta mañana al despertar
tú estabas justo a mi lado
habiendo mil lugares donde estar.

2 comentaris:

Miguel Emele ha dit...

Hola, Wambas. Muchas gracias por la publicación de esta poesía. Es una sensación extraña ver los textos de uno en lugares ajenos. "Vaya, ¿la gente puede leer lo que hago sin tener que perseguirla ni obligarla? Si encima les gustara, ¡sería la repanocha!". Muchas gracias de nuevo por semejante oportunidad. Un fuerte abrazo, de todo corazón.

Wambas ha dit...

Es una sensación extraña y espero que divertida. Y si encima hace reflexionar sobre la vida mucho mejor. Dudo que tengas que ir persiguiendo a la gente para que te lea, sin embargo yo sí he tenido que ir haciéndome pesado, pero cuando alguien a quien has perseguido al final ves que te lee y además con ganas, entonces todo el esfuerzo vale la pena y te sientes realizado.
Un abrazo Miguel

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